BECADA "Scolopax Rusticola"

 

Nidificacion

La epoca en la cual tiene lugar la incubacion de la becada varia notablemente segun la latitud, la estacion de la localidad. En las regiones en las que es sedentaria la nidificacion tiene lugar en general bastante temprano a primeros de marzo. Mientras que en aquellas localidades que ella abandona durante los meses invernales, la nidificacion tiene lugar mucho mas tarde, desde Abril en adelante. Criando dos incubaciones al año, sucede que en las ultimas regiones citadas la segunda incubacion comienza en Junio y se presenta hasta a fines del mes.
El nido, compuesto de pequeñas ramas, esta colocado por lo comun en una pequeña depresion del terreno y en zona de vegetacion arborea y herbacea no muy espesa.Prefiere los grandes bosques interrumpidos por amplios claros donde su propio especial vuelo sea bastante libre de obstaculos y donde los primeros pasos de sus pequeñas crias no esten impedidos por la demasiada espesa vegetacion, del bajo bosque.


Ella busca, por lo tanto, en este caso los lugares menos batidos por los nomales vientos, lejos de los caminos y de los senderos que tanto el hombre como los animales de rapiña recorren con frecuencia. Ademas, la coloracion del ambiente que circunda los alrededores del nido es siempre completamente mimetica con su plumaje.
Los huevos que pone son casi siempre cuatro, rara vez tres o cinco. Algunos afirman que, tal vez cuando la nidada o incubacion es destruida, ella la rehace nuevamente reponiendo esta vez solamente tres huevos; a estos casos son debidos el encuentro de nidos con huevos en Agosto y crias en el mes de Septiembre, como ha ocurrido algunas veces.
En comparacion con el cuerpo de la becada los huevos son grandisimos, midiendo cerca de 44,3 x 33,5 mm. Su coloracion gris-blanquecina o pardo-oscuro con pequeñas manchas o salpicaduras castaño y moreno oscuro estan tambien en relacion con los colores de los componentes del nido, asi que no es cosa facil localizarlos en medio de la maleza, con hierbas y hojas esparcidas por el terreno colindante.

Una becada sobre su nido es quiza una de las curiosidades mas interesantes que puede ofrecer la Naturaleza a un cazador becadero.. El plumaje manchado extraña y difusamente, las lineas oscuras aterciopeladas de su cabeza y las variadas gradaciones de color moreno, oscuras y grises del dorso se acoplan perfectamente sobre el colorido de fondo, sea de hojas secas o de helechos, El mismo pico parece un palito seco. Solamente los ojos, aquellos grandes ojos de terciopelo, negros como la noche, sumamente expresivos, traicionan la presencia del pajaro a un observador cercano. Muchas veces permite tanto el acercarse que, a veces, es posible al fin tocarla en la cabeza cuando se halla sobre el nido mientras incuba. Apenas se le toca, ella huye lanzando un ligero grito de terror.
Las pequeñas becadas nacen cubiertas de un fino plumon o anilla amarillento rojiza extriada longitudinalmente de marron y con algunas manchas del mismo color; su pico es todavia muy corto mientras los grandes pies son verdaderamente despropocionados con el de su tamaño del cuerpo. Desde el momento de su nacimiento ellas tienen ciertas determinadas caracteristicas de la famila, cuales son los vivisimos ojos y el oido agudisimo hasta el punto de percibir el mas leve rumor de la llamada de la madre o el minimo ruido extraño, a continuacion del cual inmediatamente se aplastan contra el suelo de tal forma que tambien la vista mas aguda es incapaz de localizarlos. Ademas, poco despues de su nacimiento ellas pueden peonar o correr, abandonando el nido activamente para seguir a su madre a todas partes.
El afecto que la becada siente hacia sus pequeños es enorme, tanto que, para defenderlos no duda nunca en exponerse ella misma al peligro. Con las plumas infladas o encrespadas, batiendo las alas, la cola abierta en abanico, derecha sobre las patas, ella busca de infundir miedo y asustar al intruso, como hace la clueca cuando un perro se aproxima demasiado a sus polluelos. Y con breves vuelos tratara de desviarlo y alejarlo del sitio donde tien escondida la prole.

Se a tenido la creencia durante mucho tiempo que las becadas madres transportaban a su polluelos de un lado para otro con sus patas. No se comprendia facilmente esta teoria ya que la becada no tiene patas prensiles, pero con el tiempo se a demostrado que esta teoria era falsa.

Algunos datos a tener en cuenta.

La becada no vive emparejada. Despues de la fecundacion no existen otras relaciones entre el macho y la hembra. Los machos no participan ni en la encubacion ni en la cria y ni en el adiestramiento de los pequeños.

Solamente la hembra cubre los huevos.

La hembra imcubadora cambia su postura de incubacion, durante el dia, solo muy raras veces; durante horas enteras yace inmovil sobre el nido y parece tratarse de una especie de rigidez de cobertura quela ha dejado inmovil, como muerta. Esto tiene por finalidad reducir las emanaciones olorosas u disminuir ademas la posibildad de ser descubierta.

Solamente dos veces en el transcurso del dia, al alba y al crepusculo, abandona la hembra el nido a lo sumo por cerca de una hora, para proveer a su propia alimentacion.

El tiempo de vuelo de las hembras fuera del nido, muestran una caracteristica coincidencia, con los vuelos nupciales de los machos.

Todas las crias nacen en el transcurso de una noche, y despues que estan completamente secos, son sacados fuera del nido y conducidos a el , a la mañana siguiente.

La incubacion de la nidada commienza con la puesta del ultimo huevo. Tiene una duracion de 22 a 24 dias.

La becada lleva por el camino a los pequeños paseandoles un poco. Los agarra o ayuda con el pico.

Para alejar un peligro que amenace a los huevos o a sus crias, la becada hembra se finge a veces enferma o herida.

La especie de las becadas comunes (Scolopax) comprende 6 tipos diferentes. Cinco de estas viven fuera de Europa. Todas las variedades son aves de bosque y llevan una forma de vida semejante. La transformacion del pajaro, de habitante de las abiertas campiñas o campos en habitante del bosque, ha tenido lugar sin duda, antes que la especie se subdividiese en las diversas variedades.